No he podido resistir la tentación de navegar un poco nada más volver de las vacas. Parece que he vuelto muy musical, así que posteo este tema de Erik Mongrain que es uno de los muchos fenómenos de los que me gusta comprar discos. Que lo disfrutéis.
Como ya comenté a los que os tengo cerca, hemos estado liados con la constitución de la nueva empresa. Por fin vamos a despegar en septiembre, aprovechando la vuelta al cole. Hemos trabajado un montón y ha llegado el momento de lanzar el proyecto y que la criatura comience a andar. Tenemos una beta de la web que estamos desarrollando. Le podéis echar un vistazo http://www.dicreato.com y comentar lo que consideréis oportuno en el blog.
Después de pasar unos días en el Pirineo Aragonés, disfrutar de 9 grados centígrados en pleno agosto y degustar un chuletón de 800 grs. la verdad es que uno recarga la batería para seguir dando guerra. La foto es del embalse de Eriste, durante un paseo para poder digerir la comida.
Un tema de Andy McKee donde podemos ver como tocar la guitarra no se reduce a tocar las cuerdas. Esto es para compartirlo con los guitarristas fustrados como yo.
Alguna de las cosas que uno estudió y con la experiencia de los años pude contrastar, me las he cuestionado ultimamente cada vez que me tropiezo con un “nuevo” logotipo de Carrefour. No sé si se debe a las aplicaciones de una agencia local o al manual de imagen corporativa. El caso es que me encuentro con el tratamiento de la marca con la que se han propuesto agotar la “pantonera” y todas las posibilidades de degradados dentro del logo. Siempre he considerado la coherencia cromática fundamental en el tratamiento de una marca, algo básico a nivel señalético y mnemotécnico, pero parece que no era tan importante como uno piensa. Dado que esta empresa hace no pocas acciones publicitarias y tengo curiosidad por ver consigue algún record en el variopinto trato gráfico sufrido por la marca.
Muchas veces algún conocido te dice que envidia tu trabajo. Que tiene que ser bonito poder desarrollar campañas tan diferentes, todos esos cambios, toda esa creatividad, que divertido… No voy a negar la parte buena de este oficio, pero en este sector al igual que en otros pocos, sufrimos el fenómeno “concurso”.
Ahora más que nunca, aprovechando la crisis, se ha puesto de moda convocar concurso hasta para los trabajos más básicos. Hace no mucho me presenté a un concurso que un potencial cliente convocaba para realizar su catálogo anual. Un trabajo importante que año tras año se disputaba entre tres estudios. Este año han llamado a ¡¡¡ocho!!! estudios.
Tenemos que desarrollar la creatividad, diseños, formatos y aplicaciones y si no es aceptada no pasa nada, nos la comemos con patatas y gracias por sus gratuitos servicios.
Es una circunstacia que nos toca vivir, los clientes se aprovechan y no se lo piensan dos veces. Es difícil de evitar. Lo triste es que desde nuestro sector se fomente esto de trabajar sin cobrar. Ayer, navegando encontré una especie de foro-blog-comunidad gestionado por un diseñador (hay un traidor entre nosotros) fomentando los concursos a diestro y siniestro. Puedo entender que los clientes aprovechen la coyuntura para hacernos trabajar sin cobrar pero que surja esta iniciativa de nuestras entrañas me parece superrealista.
En una conversación con mis programadores, surgió un comentario acerca de la cantidad de tecnologías en las que aún se invierte y están destinadas a una muerte pronta y segura. Así como en algunos casos hemos visto que es el poder sobre el mercado (y alguna que otra jugada sucia) el que impone el uso de una tecnología, verbigracia lo que sucedió con los reproductores de video caseros, ganando el VHS la batalla a pesar de ser la peor de las tres tecnologías de entonces. O el predominio de Windows sobre Mac. Sin embargo, en otras ocasiones es la lógica y el verdadero beneficio práctico lo que hace desaparecer alguna tecnología.
El caso más llamativo son los mensajes SMS que tanto hemos usado por el móvil. Cuando daban por los medios de comunicación las cifras de mensajes enviados en fechas señaladas como nochevieja (40 millones en pocas horas y barbaridades parecidas) se nos ponían los pelos de punta al hacer un burdo cálculo de facturación para las empresas de telefonía. Pero lo que está claro es que el sistema de mensajería tiene los días contados. Dentro de poco (menos de lo que pensamos) todos, absolutamente todos, enviaremos e-mails desde nuestro móvil.
También es sorprendente que siga existiendo el CD. Usamos memorias USB de varias gigas, tenemos discos duros externos y multimedia que nos ofrecen mayor capacidad y versatilidad.
Más increible es que la muchas empresas utilicen fax, y además lo imprimen todo!!!!
Por no hablar de las que ya han desaparecido en los sistemas de fotomecánica, con lo curioso de ver que era un fotolito…
Y la fotografía… ¿Alguien conserva negativos en casa?
Ya lo cantaban “Presuntos”: Cómo hemos cambiado!!!
Os presento a Pery Burge. Una sorprendente artista británica que trabaja materiales tan puros como el agua y la tinta, emprendiendo una búsqueda de comportamiento del color en múltiples ensayos. Consigue unos resultados fantásticos. Nos sumerge en verdaderos mundos y atmósferas dignas de observar con detenimiento. Podéis disfrutar de su trabajo en su site http://www.chronoscapes.co.uk
Hace pocos días presencié una acalorada discusión de dos amigos acerca del nuevo “gadget” de Apple. Como es conocida mi trayectoria “maquera”, decidí mantenerme al margen y pude observar que las posturas se repiten en muchas personas. Que si el dispositivo presenta carencias importantes, que es caro, que no se venderá… Para resumir un poco, subrayaré dos aspectos que tuvieron relevancia a lo largo de la conversación: se daba a entender que Apple no tenía en cuenta a los usuarios y sus posibles demandas, dado que el iPad no presenta características “básicas” muy “necesarias” como una cámara en el frontal, la limitación a determinados archivos de video, la incompatibilidad con Flash (tema que da para muchos posts), etc. Por otro lado también parecía indiscutible el fracaso de ventas que sufriría el iPad. Es una ingenuidad que haya gente que cree que Apple no tiene estudiado el mercado, sus usuarios y la tecnología que desarrolla. Es otra equivocación confundir el dispositivo de la manzana con un notebook o un portátil y por último no voy a hablar de las cifras de venta del iPad, porque a más de uno le podría salir una úlcera.
Lo cierto es que muchas noches estoy en el sofá con la televisión encendida y leyendo una revista de las varias a las que estoy suscrito, pero no tengo el portátil sobre mis rodillas (cuando lo uso en el salón lo hago en la mesa). Y me imagino cómodamente en el sofá leyendo mis suscripciones, revistas, correo, foros, viendo fotos, etc, sustituyendo las revista que sostengo hoy en día. Porque es así como entiendo este “cacharrito” y su uso. Mi iPhone es un complemento genial para mi trabajo, pero no diseño con él. Cuando trabajo, lo hago con un ordenador y no con un aparato que no está concebido para ello.
Todavía estoy esperando algún dispositivo en el mercado que se acerque a lo que ofrece el iPad y me parece que una vez más el cambio tecnológico en nuestra vidas que va a suponer el iPad es definitivamente… inevitable.